Gin y yan

Símbolo del yin y el yang

Los conceptos de yin y yang existen desde al menos el siglo XIII a.C., cuando se encontraron referencias a ellos en inscripciones relacionadas con la adivinación china del tiempo.  Una de las primeras menciones del yin-yang para el concepto de armonía cósmica procede de un verso del Shih Ching, una colección de poemas del siglo VI a.C. compilada por Confucio.
Entre el 700 y el 400 a.C. aproximadamente, el yin-yang era el nombre de una escuela de enseñanza, cuyo principal pensador era un alquimista llamado Zou Yan. La escuela se centraba en la idea de que toda la vida giraba en torno a cinco elementos básicos (metal, madera, agua, fuego y tierra), gobernados por las fuerzas del yin y el yang, parte del qi, o fuerza vital, del cosmos.
El yin, que en chino significa «mujer» o «luna», representa la oscuridad, la feminidad, la pasividad y la tierra. El yang («sol» o «macho») representa la luz, la masculinidad, la actividad y los cielos. (¿Detectamos algo de sexismo, Zou Yan?) Se consideraba que el equilibrio del yin y el yang influía en la salud y el orden del individuo, la sociedad y el universo entero.

La teoría del yin y el yang

Existen varias dinámicas en la cosmología china. En la cosmología del Yin y el Yang, la energía material con la que se ha creado este universo también se denomina qi. Se cree que la organización del qi en esta cosmología del Yin y el Yang ha formado muchas cosas[3] Entre estas formas se encuentra el ser humano. Muchas dualidades naturales (como la luz y la oscuridad, el fuego y el agua, la expansión y la contracción) se consideran manifestaciones físicas de la dualidad simbolizada por el yin y el yang. Esta dualidad está en el origen de muchas ramas de la ciencia y la filosofía chinas clásicas, además de ser una directriz primordial de la medicina tradicional china,[4] y un principio central de diferentes formas de artes marciales y ejercicios chinos, como el baguazhang, el taijiquan (t’ai chi) y el qigong (Chi Kung), además de aparecer en las páginas del I Ching.
La noción de dualidad puede encontrarse en muchos ámbitos, como las Comunidades de Práctica. El término «dualismo-monismo» o monismo dialéctico se ha acuñado en un intento de expresar esta fructífera paradoja de unidad y dualidad simultáneas. El yin y el yang pueden considerarse fuerzas complementarias (en lugar de opuestas) que interactúan para formar un sistema dinámico en el que el todo es mayor que las partes reunidas[5]. Según esta filosofía, todo tiene aspectos yin y yang (por ejemplo, la sombra no puede existir sin la luz). Cualquiera de los dos aspectos principales puede manifestarse con más fuerza en un objeto concreto, según el criterio de la observación. El yin yang (es decir, el símbolo taijitu) muestra un equilibrio entre dos opuestos con una porción del elemento opuesto en cada sección.

Yang

Hay varias dinámicas en la cosmología china. En la cosmología del Yin y el Yang, la energía material con la que se ha creado este universo también se denomina qi. Se cree que la organización del qi en esta cosmología del Yin y el Yang ha formado muchas cosas[3] Entre estas formas se encuentra el ser humano. Muchas dualidades naturales (como la luz y la oscuridad, el fuego y el agua, la expansión y la contracción) se consideran manifestaciones físicas de la dualidad simbolizada por el yin y el yang. Esta dualidad está en el origen de muchas ramas de la ciencia y la filosofía chinas clásicas, además de ser una directriz primordial de la medicina tradicional china,[4] y un principio central de diferentes formas de artes marciales y ejercicios chinos, como el baguazhang, el taijiquan (t’ai chi) y el qigong (Chi Kung), además de aparecer en las páginas del I Ching.
La noción de dualidad puede encontrarse en muchos ámbitos, como las Comunidades de Práctica. El término «dualismo-monismo» o monismo dialéctico se ha acuñado en un intento de expresar esta fructífera paradoja de unidad y dualidad simultáneas. El yin y el yang pueden considerarse fuerzas complementarias (en lugar de opuestas) que interactúan para formar un sistema dinámico en el que el todo es mayor que las partes reunidas[5]. Según esta filosofía, todo tiene aspectos yin y yang (por ejemplo, la sombra no puede existir sin la luz). Cualquiera de los dos aspectos principales puede manifestarse con más fuerza en un objeto concreto, según el criterio de la observación. El yin yang (es decir, el símbolo taijitu) muestra un equilibrio entre dos opuestos con una porción del elemento opuesto en cada sección.

Origen del yin-yang

Existen varias dinámicas en la cosmología china. En la cosmología del Yin y el Yang, la energía material con la que se ha creado este universo también se denomina qi. Se cree que la organización del qi en esta cosmología del Yin y el Yang ha formado muchas cosas[3] Entre estas formas se encuentra el ser humano. Muchas dualidades naturales (como la luz y la oscuridad, el fuego y el agua, la expansión y la contracción) se consideran manifestaciones físicas de la dualidad simbolizada por el yin y el yang. Esta dualidad está en el origen de muchas ramas de la ciencia y la filosofía chinas clásicas, además de ser una directriz primordial de la medicina tradicional china,[4] y un principio central de diferentes formas de artes marciales y ejercicios chinos, como el baguazhang, el taijiquan (t’ai chi) y el qigong (Chi Kung), además de aparecer en las páginas del I Ching.
La noción de dualidad puede encontrarse en muchos ámbitos, como las Comunidades de Práctica. El término «dualismo-monismo» o monismo dialéctico se ha acuñado en un intento de expresar esta fructífera paradoja de unidad y dualidad simultáneas. El yin y el yang pueden considerarse fuerzas complementarias (en lugar de opuestas) que interactúan para formar un sistema dinámico en el que el todo es mayor que las partes reunidas[5]. Según esta filosofía, todo tiene aspectos yin y yang (por ejemplo, la sombra no puede existir sin la luz). Cualquiera de los dos aspectos principales puede manifestarse con más fuerza en un objeto concreto, según el criterio de la observación. El yin yang (es decir, el símbolo taijitu) muestra un equilibrio entre dos opuestos con una porción del elemento opuesto en cada sección.