Meditacion por la mañana al despertar

Oración al despertar

Empezar el día con una meditación matutina puede liberar suavemente el aturdimiento y ayudar a establecer las condiciones para un día más exitoso. Tanto si te levantas a las 5 como a las 10 de la mañana, incorporar una meditación diaria al despertar puede convertirse en tu ancla en un día lleno de situaciones y variables a menudo imprevisibles.
Cuando empezamos el día con una meditación matutina, nos estamos dando la mejor oportunidad de ser plenamente conscientes, estar completamente despiertos y vivos antes de «hacer» nada. Al crear una práctica matutina regular, estamos cultivando la paz mental y unas relaciones más felices en las que somos más amables y juzgamos menos a nosotros mismos y a los demás. Debido al rápido ritmo actual de la vida de muchas personas, nuestros días pueden incluir bastante estrés y presión. La gente asume que este tipo de estrés es simplemente una parte inevitable de la vida, pero la meditación puede ayudarnos a gestionar nuestra vida doméstica y laboral con más habilidad.
La verdadera paz mental siempre está ahí, pero primero tenemos que soltar todo lo que oscurece esa calma y claridad: nuestra confusión, nuestras cavilaciones, nuestras expectativas, nuestro parloteo interior. Cuando consigues la calma y la paz mental con la meditación matutina, tu perspectiva cambia y puedes empezar a sentirte más positivo sobre ti mismo y sobre el día que tienes por delante.

18:2911 meditación matutina de un paso (como sugiere el gran libro)pequeña voz gran corazónyoutube – 22 mar 2015

Cualquiera que medite regularmente probablemente jura que hace que todo su día y su mentalidad mejoren. Pero es difícil sacar tiempo para sentarse y meditar durante una hora entera entre el equilibrio del trabajo, una vida social, y tal vez una familia, todo al mismo tiempo. Por suerte, hay varias tácticas de meditación rápidas que puedes utilizar y que no te llevarán más de unos minutos, y puedes hacerlas nada más levantarte por la mañana, incluso antes de salir de la cama.
La parte más importante de una meditación es concentrarse en la respiración. Esto se debe a que centrarse en la respiración significa que tu mente no puede vagar por un millón de lugares diferentes mientras estás meditando. Además, centrarte en tu respiración te calmará. Concéntrate en inhalar por la nariz y exhalar por la boca. Cierra los ojos para disfrutar de esas respiraciones profundas. Siente cómo se expanden y se contraen el pecho y el estómago. Piensa que exhalar una respiración profunda es como dejar salir todo el estrés de tu cuerpo. Estarás listo para empezar el día en un abrir y cerrar de ojos.

Las mejores meditaciones de aa

He oído que es bueno meditar a primera hora al levantarse y a última antes de acostarse. Pero cuando me despierto por primera vez, estoy tan aturdido y fuera de sí, que incluso cuando tomo la decisión la noche anterior de meditar nada más despertarme, no puedo afrontarlo. Siento que si medito a primera hora me vuelvo a quedar dormida.También me pasa lo mismo por la noche, antes de acostarme estoy tan agotada que la idea de sentarme incluso 5 minutos a meditar es demasiado para mí.¿Cómo lo haces tú? 23 comentarioscompartirinformar97%Votos favorablesEste hilo está archivadoNo se pueden publicar nuevos comentarios ni emitir votosOrdenar por: mejor

Al despertar aa reunión

Nos damos cuenta de que sólo sabemos un poco. Dios nos revelará constantemente más a ti y a nosotros. Pregúntale en tu meditación matutina qué puedes hacer cada día por el hombre o la mujer que aún está enfermo. Las respuestas llegarán, si tu propia casa está en orden.
Al despertarnos, pensemos en las veinticuatro horas que tenemos por delante. Consideramos nuestros planes para el día. Antes de comenzar, pedimos a Dios que dirija nuestro pensamiento, especialmente pidiendo que esté divorciado de la autocompasión, de los motivos deshonestos o de la búsqueda de sí mismo. Bajo estas condiciones podemos emplear nuestras facultades mentales con seguridad, ya que después de todo Dios nos dio cerebros para usarlos. Nuestra vida mental se situará en un plano mucho más elevado cuando nuestro pensamiento esté limpio de motivos erróneos.        Al pensar en nuestro día podemos enfrentarnos a la indecisión. Puede que no seamos capaces de determinar qué curso tomar. Aquí le pedimos a Dios que nos inspire, un pensamiento intuitivo o una decisión. Nos relajamos y nos tomamos las cosas con calma. No luchamos. A menudo nos sorprende cómo las respuestas correctas llegan después de haber intentado esto durante un tiempo.        Solemos concluir el período de meditación con una oración para que se nos muestre a lo largo del día cuál ha de ser nuestro siguiente paso, para que se nos dé lo que necesitamos para ocuparnos de esos problemas. Pedimos especialmente que se nos libere de la voluntad propia, y tenemos cuidado de no hacer ninguna petición sólo para nosotros. Sin embargo, podemos pedir para nosotros mismos, si otros serán ayudados. Tenemos cuidado de no rezar nunca para nuestros propios fines egoístas.